La búsqueda de una posición dominante

¿Será posible que las empresas más exitosas de la economía digital sean gigantes que abusan de su posición dominante en el mercado? Así lo asegura la comisión anti-trust de la Cámara de Representantes de EE.UU. que ha investigado las prácticas de las llamadas GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) y acaba de emitir un informe en el que pide a reforzar la legislación antimonopolio e incluso reestructurar estas empresas en pro de la competencia.

En el país de la libre empresa, los monopolios siempre han sido vistos como una amenaza contra el capitalismo y contra el consumidor. Para combatirlos se creó una fuerte legislación antimonopolio y en algunos momentos se llegó a tomar decisiones drásticas, como el desmantelamiento de la Standard Oil a principios del siglo XX o de Bell Telephone en los años 80. A pesar de todo, la tendencia actual es que los grandes se coman una parte cada vez mayor del pastel, tanto en EE.UU. como en Europa. Según datos de la OCDE, entre 2000 y 2014 la parte de ventas correspondientes a las ocho mayores compañías de una determinada industria creció cuatro puntos porcentuales en Europa y ocho en Norteamérica, y en ambos casos supera el 35%.

El objetivo de las leyes antimonopolio clásicas era proteger al consumidor contra la elevación de precios que podría imponer el productor desde una posición dominante. De ahí la lucha contra los cárteles y la prevención de fusiones que pudieran conducir a monopolios.

Pero en el caso de la economía digital, no puede decirse que las GAFA impongan una elevación artificial de precios. Sus servicios pueden ser gratuitos para el consumidor, como en el caso de Facebook y Google, que derivan sus suculentos ingresos de la publicidad. También pueden tender a precios más bajos que la media del mercado, como sucede con Amazon. Pero no por eso dejan de estar en una posición dominante, que permite exprimir a los vendedores que quieren hacer su oferta a través de su plataforma. A medida que una plataforma como las de las GAFA va teniendo más usuarios, resulta más atractiva para que otros se unan. Y así puede adquirir una posición dominante, en la que se llevará la parte del león.

Para llegar a sus conclusiones, la comisión ha escuchado a 240 expertos de la economía digital, entre ellos a los cuatro CEO de Amazon, Google, Facebook y Apple en una sesión por videoconferencia el pasado julio. Los demócratas son mayoría en la comisión, lo cual favorece un tono más agresivo de la izquierda contra los abusos de las GAFA. Pero también los republicanos están molestos con la Big Tech, a la que acusan de censurar sus propuestas. Unos y otros reprochan a las cuatro grandes haber abusado de su posición dominante para imponer precios y reglas de comercio, dirigir las búsquedas y manejar las redes sociales.

El informe cuestiona muchas prácticas habituales de las GAFA. Google disfruta de un cuasimonopolio en las búsquedas y en la publicidad a ella asociada. Facebook tiene una posición dominante en las redes sociales y cuando salen competidores –como en el caso de Instagram–, su reacción es comprarlos. Apple ejerce un monopolio en el mercado de las apps para iPhone y iPad, y fuerza a los desarrolladores a pasar a través de su plataforma para llegar a los usuarios de esos dispositivos. En el comercio on line, Amazon vende productos propios que compiten con los vendedores independientes que utilizan su plataforma. Y, en general, el informe describe cómo las GAFA utilizan su posición dominante para establecer barreras de entrada al mercado que limitan la competencia.

El informe propone restaurar la competencia reestructurando si es preciso estas grandes compañías; reforzar las agencias que vigilan la concentración del mercado, una política descuidada tanto por la Administración Obama como por la de Trump; y poner obstáculos a la compra de start-ups por las grandes. Más que intentar corregir a posteriori abusos de empresas dominantes, lo más útil es adoptar previamente medidas que impidan crear esas situaciones monopolísticas.

En respuesta a las críticas, las GAFA mantienen que es equivocada la presunción de que el éxito proviene de prácticas anticompetitivas. Más bien, dicen, su posición ventajosa se debe a que han logrado ofrecer servicios que los consumidores demandan. Pero de lo que se trata es que los productores que vengan detrás puedan también ofrecer sus servicios sin cortapisas. En una época en que se habla tanto de promover la diversidad, no podemos olvidar que los monopolios no favorecen la libertad.

Print Friendly, PDF & Email
Esta entrada fue publicada en Economía y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

1 respuesta a La búsqueda de una posición dominante

  1. Josep Maria Riera Munné dijo:

    Es evidente que se confunde las ventajas de mercado legítimas propias de la innovación, con los abusos propios de la manipulación que practican los monopolios de las redes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *